lunes, 24 de diciembre de 2018

HOY Lunes Vispera de NAVIDAD con JQ NeuroCoach qiZenliminal

Vispera de NAVIDAD
Yo soy uno con el espíritu de fe, paz, amor y alegría.
Meditación sobre la alegría
por Elise Cowan
Al entrar en este tiempo de quietud, contemplo el significado de la Víspera de Navidad, traigo a mi mente la primera Víspera de Navidad, cuando José y María no podían encontrar habitación en la posada.
En mi vida, las cosas no siempre han salido como he querido. Sin embargo, al igual que María y José, yo sé que puedo encontrar alegría en los acontecimientos inesperados de mi vida, incluso cuando no vayan de acuerdo con lo planificado.
Cuando permito que la alegría del espíritu de la navidad guíe mis celebraciones, sin importar dónde estoy o lo que estoy haciendo, puedo encontrar alegría en mi corazón donde quiera que esté o con quien quiera que esté. Incluso si estoy sola en la Víspera de navidad, puedo recordar con gratitud a mis seres amados y unir mi alegría con la suya en espíritu.
Afuera en los campos, donde los pastores vigilaban a sus rebaños, un ángel apareció ante ellos y les dijo: “No teman, que les traigo una buena noticia, que será para todo el pueblo motivo de mucha
alegría. Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2:10-11).
El ángel trajo a los pastores la esperanza de una vida y una alegría nuevas, y ellos fueron a adorar al recién nacido. Este mesías, el ungido, llegaría a convertirse en un maestro de la fe, el amor, la paz y la alegría y, cuando aplico estas enseñanzas a mi propia vida, mi alegría está completa.
Jesús dijo acerca de sus enseñanzas: “Estas cosas les he hablado, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea completo” (Juan 15:11). No importa cuáles sean las circunstancias de mi vida, puedo escoger la alegría: la alegría que viene de saber que Jesús nació para traernos un nuevo entendimiento de vida, una nueva manera de amar, al no juzgar las circunstancias externas. La
alegría no surge desde afuera. La alegría viene desde adentro de nosotros. Es un trabajo interior.
Si algo ocurre que perturba mi alegría, traigo mi conciencia de vuelta hacia mí y afirmo: “¡Jesús enseñó que nuestra alegría está dentro de nosotros y yo invoco a esa alegría ahora!”
Cuando me levanto cada mañana, afirmo: “Hoy voy a tocar a las personas con mi alegría”, en vez de esperar a que ellos me traigan alegría. ¡Yo soy la alegría que quiero ver en el mundo! A medida
que derramo alegría en el mundo, la alegría regresa hacia mí. Veo a otros expresando alegría y la paz llena mi corazón.
De cierto, de cierto les digo, que todo lo que pidan al Padre, en mi nombre, él se los concederá. Hasta ahora nada han pedido en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría se vea cumplida. —Juan 16:23-24

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