Tú Eres la Fuente
Tranquilízate, cierra los
ojos y piensa en algo que deseaste y conseguiste.
Recuerda algunos de los
sentimientos experimentados antes y después de recibirlo, los pensamientos
triple S acerca de su consecución, tu convencimiento interior de poder
conseguirlo y la alegría de su recepción.
Las cosas son manifestadas de forma
natural y automática en todo momento, por medio de los pensamientos y
sensaciones que crean lo deseado.
La manifestación es un proceso que saca las
ideas, conceptos, visiones y sueños del mundo interior al mundo exterior, donde
pueden ser experimentados con los sentidos físicos.
Cuando piensas en algo que
estás casi seguro de poder conseguir, evocas imágenes sanas, serenas y seguras;
te puedes ver con el eso deseado y no te preocupa el cómo conseguirlo.
Lo
deseas, estás determinado(a) a tenerlo y motivado(a) para hacer lo necesario
para traerlo en tu vida. Empieza a observar cómo creas las cosas pequeñas y
sencillas. Empieza desarrollando tu capacidad de manifestación con cosas que te
son fáciles de crear.
En la medida en que adquieres confianza en tu habilidad
para crear, estarás preparado(a) para manifestar de modo más amplio e
ilimitado.
No hay límites a lo que puedes crear.
Vives en un mundo sin límites;
todo es posible.

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