Derecho a la no discriminación de la mujer
Las
Tierras Altas Orientales son un área con una alta incidencia de
enfrentamientos tribales que han estado ocurriendo por generaciones.
Estos conflictos conducen a asesinatos, violaciones sexuales,
destrucción de viviendas y desplazamientos forzados de comunidades
enteras. Las mujeres han jugado un papel importante como pacificadoras,
tendiendo puentes entre las comunidades y confrontando a hombres que
exacerban la violencia. Oxfam Nueva Zelanda, que está apoyando a la
nueva red de Defensoras de los Derechos Humanos (DDH), trabaja con
Mujeres de Kup por la Paz y otras DDH, que han sufrido amenazas y
ataques como reacción a sus esfuerzos por consolidar la paz. Una de las
principales amenas es ser acusadas de brujería y correr el riesgo de ser
brutalmente atacadas y a menudo asesinadas. Según el informe de la
Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos (OACDH), a las víctimas
“se les somete a tratos crueles e inhumanos como golpearlas con alambre
espigado, fracturarles huesos, quemarlas con metal ardiente, violarlas,
suspenderlas sobre el fuego, mutilarles partes del cuerpo, amputarles
manos o piernas y arrastrarlas detrás de vehículos en movimiento”.
Tanto
Amnistía Internacional como Human Rights Watch han expresado
preocupaciones sobre asesinatos de mujeres relacionados con brujería
desde 2009. En este contexto, en marzo de 2011 se inició la “Red
delMovimiento por los Derechos de las Mujeres de las Tierras Altas
Orientales”, organizada por la OACDH. Las participantes aprendieron
sobre recopilación de información y documentación, y cómo trabajar con
los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, además de
evaluación de riesgos, medidas de protección y respuesta rápida. La
nueva red espera crear un sistema de protección para mujeres que están
en riesgo por su trabajo a favor de la consolidación de la paz”.
DEL DERECHO AL HECHO
Agnes,
Mary y Angela, miembros de tres tribus enemigas, arriesgaron sus vidas
para restaurar la paz en sus comunidades tras tres décadas de
enfrentamientos tribales.
Si
conoces personalmente a alguna mujer que esté comprometiendo o
arriesgando su vida por defender los derechos de otras mujeres, no dejes
de animarla y felicitarla. Si no, escribe a alguna mujer conocida por
hacerlo.
ORACIÓN
Señor, hoy te pedimos por todas las mujeres
que sufren violencia, discriminación e injusticia.
Y te pedimos por todas las que arriesgan su vida
para defender los derechos de otras mujeres.
¡Benditas las que trabajan por la paz
porque ellas se llamarán hijas de Dios!

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